Richard Feynman, el físico estadounidense que fue galardonado con el Premio Nóbel en 1965, siempre soñó con verlos cantar alguna vez en vivo. Pero el pionero de la electrodinámica cuántica murió en 1988, unas semanas antes de que llegara a su casa el permiso que necesitaba para visitar la lejana tierra de Tuva y oír en persona las fantasmagóricas voces de sus cantantes armónicos.
Richard Feynman, el físico estadounidense que fue galardonado con el Premio Nóbel en 1965, siempre soñó con verlos cantar alguna vez en vivo. Pero el pionero de la electrodinámica cuántica murió en 1988, unas semanas antes de que llegara a su casa el permiso que necesitaba para visitar la lejana tierra de Tuva y oír en persona las fantasmagóricas voces de sus cantantes armónicos.
